Cómo se producen los problemas de erección

Algunos estudios han mostrado que la posibilidad de que se produzca algún grado de disfunción eréctil en el hombre en estado de depresión, fluctúa entre el 60% y el 90%. Estos problemas de erección suceden dependiendo de la gravedad de la depresión. Pero, superar la depresión puede ser una tarea lenta y muy difícil. La etapa de recuperación no tiene por qué complicar esta dificultad. Por esta razón, es importante que ambos componentes de la pareja se informen sobre la disfunción eréctil, de forma que puedan tratarla si llega a producirse.

Afortunadamente, la gran mayoría de los pacientes con depresión que padecen disfunción eréctil, encuentra algún tratamiento efectivo. A pesar de que el origen de que la disfunción sea su patología o alguna medicación prescrita.

El cigarro y el consumo excesivo de alcohol son dos de los hábitos nocivos que tienen efectos secundarios sobre los tejidos y funciones del organismo. Entre los que se encuentra la respuesta sexual y más especialmente, la función eréctil.

Como solucionar los problemas de erección

Especialistas han observado un gran aumento en el número de casos de disfunción eréctil entre la gente fumadora. El tabaco es un factor de negativo cardiovascular y puede alterar además los niveles hormonales normales. Por sus efectos directos sobre los vasos sanguíneos y por ayudar en el desarrollo de aterosclerosis, reduce el flujo sanguíneo en el pene, provocando problemas de erección.

El consumo abusivo de bebidas alcohólicas provoca cambios en la acción sexual. Sucede tanto en el consumo crónico, como el consumo agudo ocasional de alcohol. Esto produce trastornos en los mecanismos de la erección. El consumo crónico tiene severos efectos sobre el hígado, los testículos y la transmisión del impulso nervioso, esto es un factor de riesgo que se asocia en muchas ocasiones a los problemas de erección.

Trastornos como la ansiedad, el estrés, el exceso de trabajo o preocupaciones, pueden ser fuentes de las relaciones sexuales. Las situaciones de alerta o estrés hacen que los niveles de algunas sustancias químicas como la adrenalina, no sean los adecuados para se vasodilaten arterias en el pene.

De esta manera, la afluencia de sangre se ve intervenida y se impide la erección. Frecuentemente, suele haber problemas de las emociones que pueden afectar tanto a la autoestima como a las relaciones de la persona y pueden perpetuar la disfunción eréctil.

Más causas de los problemas de erección

El miedo y la tensión del espectador es la causa de la disfunción eréctil orgánica o psicógena. Siempre se produce la llamada ansiedad de rendimiento a nivel mental. El hombre permanece muy atento a la respuesta eréctil, se auto observa, y no se centra en las sensaciones eróticas agradables que afectan positivamente en la consecución de la erección. Esta situación compleja, contrariamente a lo esperado, conduce a los grandes fracasos de la erección. De esta forma se entra en una situación de fallo que suele ser difícil de superar por uno mismo.

Hay una causa muy frecuente en la sociedad actual que es la poca actividad sexual. Sin que exista ningún trastorno orgánico ni psicógeno. Sucede que el individuo, por razones diversas, va posponiendo progresivamente su actividad sexual. Esto puede ser fuente de algunos problemas de erección porque va a afectar a las distintas fases de la respuesta sexual: deseo, la excitación, el orgasmo y la satisfacción.

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